ácido

Si nada más pudiera invertir el orden de mis emociones
hubiera ahorrado mucho crédito
y el sueño pesado del benadryl

La mató en el callejón


Me acordé del loco del martillo 
mi abuela le tenía miedo
se levantaba a las cinco de la mañana 
para irse hasta la casa de la madre
que está a la vuelta
y se acostaba con ella
a dormir
Yo tambièn le tenía miedo 
siempre pensaba que iba a saltar de un árbol
a martillarme las ideas


Lo entendí porque me dejé vaciar. 
Comprendí por qué las cosas se dieron de esa manera y no me dolieron.
Nada más las dejé pasar y acomodarse tranquilas, mientras tanto no pensaba mucho.
Un poco me canso y otro poco espero como una idiota a que suene mi celular.